Génesis 2

El séptimo día

25 versículos
  • Génesis 2 es el segundo capítulo del libro del Génesis en la Biblia y narra la historia de la creación del hombre y la mujer, así como la descripción detallada del Jardín del Edén. El capítulo comienza con una recapitulación de la creación del cielo, la tierra y todo lo que hay en ellos. Luego, se centra en la creación del ser humano. Se describe cómo Dios creó al hombre a partir del polvo de la tierra y sopló en su nariz el aliento de la vida, haciéndolo un ser viviente. A continuación, se presenta la creación del jardín del Edén, un lugar lleno de vida y belleza que Dios creó para el hombre. En el centro del jardín, Dios plantó dos árboles: el árbol de la vida y el árbol del conocimiento del bien y del mal. Dios ordenó al hombre que podía comer del fruto de cualquier árbol del jardín, excepto del árbol del conocimiento del bien y del mal, advirtiéndole que el día que comiera de él, moriría. Después de crear el jardín, Dios decidió que no era bueno que el hombre estuviera solo, así que creó a la mujer a partir de una costilla del hombre. El hombre llamó a la mujer Eva y ambos vivieron juntos en el jardín del Edén, disfrutando de la comunión con Dios y el hermoso ambiente que los rodeaba. En conclusión, Génesis 2 presenta una descripción detallada de la creación del hombre, el jardín del Edén y la relación entre Dios, el hombre y la mujer. También destaca la importancia de la obediencia y la responsabilidad humana de cuidar y proteger la creación divina.
  • Génesis 2:1
    El séptimo día
  • Génesis 2:4
    El hombre en el huerto del Edén
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Génesis 2:1

El séptimo día

Y fueron acabados los cielos y la tierra, y todo su ornamento.

Génesis 2:2

Y acabó Dios en el día séptimo su obra que hizo, y reposó el día séptimo de toda su obra que había hecho.

Génesis 2:3

Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación.

Génesis 2:4

El hombre en el huerto del Edén

Estos son los orígenes de los cielos y de la tierra cuando fueron creados, el día que Jehová Dios hizo la tierra y los cielos,

Génesis 2:5

Y toda planta del campo antes que fuese en la tierra, y toda hierba del campo antes que naciese: porque aun no había Jehová Dios hecho llover sobre la tierra, ni había hombre para que labrase la tierra;

Génesis 2:6

Mas subía de la tierra un vapor, que regaba toda la faz de la tierra.

Génesis 2:7

Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.

Génesis 2:8

Y había Jehová Dios plantado un huerto en Edén al oriente, y puso allí al hombre que había formado.

Génesis 2:9

Y había Jehová Dios hecho nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer: también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de ciencia del bien y del mal.

Génesis 2:10

Y salía de Edén un río para regar el huerto, y de allí se repartía en cuatro ramales.

Génesis 2:11

El nombre del uno era Pisón: éste es el que cerca toda la tierra de Havilah, donde hay oro:

Génesis 2:12

y el oro de aquella tierra es bueno; hay allí también bedelio y ónice.

Génesis 2:13

El nombre del segundo río es Gihón: éste es el que rodea toda la tierra de Etiopía.

Génesis 2:14

Y el nombre del tercer río es Hiddekel: éste es el que va delante de Asiria. Y el cuarto río es el Eufrates.

Génesis 2:15

Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y le puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.

Génesis 2:16

Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto comerás;

Génesis 2:17

Mas del árbol de ciencia del bien y del mal no comerás de él; porque el día que de él comieres, morirás.

Génesis 2:18

Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.

Génesis 2:19

Jehová Dios formó, pues, de la tierra toda bestia del campo, y toda ave de los cielos, y las trajo a Adán para que viese cómo las había de llamar; y todo lo que Adán llamó a los animales vivientes, ese es su nombre.

Génesis 2:20

Y puso Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo ganado del campo; mas para Adán no se halló ayuda idónea para él.

Génesis 2:21

Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar.

Génesis 2:22

Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y trájola al hombre.

Génesis 2:23

Y dijo Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos, y carne de mi carne: ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada.

Génesis 2:24

Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.

Génesis 2:25

Y estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, y no se avergonzaban.

Génesis 3